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Lecciones de política en la FCPyS, prometer no cuesta nada
En los últimos años los jóvenes hemos sido testigos de una serie de ataques a nuestras condiciones de vida, desde recortes a la educación hasta el abandono consiente de las distintas universidades y su consecuente deterioro. La FCPyS es el fiel ejemplo no solo de este abandono a la juventud sino incluso de lo que los intelectuales burgueses entienden por política: prometer, prometer y volver a prometer.
El semestre pasado el robo de un automóvil y un asalto a mano armada fue el accidente que puso a la luz las contradicciones que se desarrollan dentro de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales, que no son sino un reflejo de la situación dentro de la Universidad, el sistema de educación superior y el país. La movilización y organización de la comunidad no se hizo esperar y, con la fuerza y energía de la juventud, se logro sentar al director de la Facultad, Fernando Castañeda quien haciendo uso de un culto lenguaje prometió que durante las vacaciones se desarrollarían una serie de medidas para mejorar las condiciones en las cuales se encontraba esta facultad.
Las vacaciones han terminado y las clases se han renovado en la FCPyS, pero nada de lo que se prometiera ha sido resuelto. Por el contrario cada día se vuelve más difícil la estancia y estudio dentro de nuestra casa de estudios sin que a las autoridades les conmueva las deplorables condiciones en las cuales se encuentra la facultad producto de su abandono consciente. El servicio de bicicletas sigue sin dar servicio, la enfermería sigue sin ser abierta y peor aun los salones son cada vez más pequeños ante una comunidad que crece.
Prometer no cuesta nada
Las movilizaciones desarrolladas a finales del semestre pasado, tuvieron como resultado la programación de una serie de diálogos con el director a fin de analizar la situación real de las instalaciones así como el de llegar a una serie de acuerdos, mediante las propuestas, para cambiar el estado de estas. Para las autoridades universitarias las promesas son solo eso promesas nada más, que bajo ningún empacho ético son capaces de pasarse por alto para salvar seguir preservando sus propios intereses.
A los estudiantes nos debe quedar claro que los logros que hemos alcanzado, nada despreciables sino bastante significativos, han sido consecuencia de la movilización y organización que hemos alcanzado. Para los marxistas del CEDEP la lucha dentro de los Consejos Técnicos y Universitarios no solo es importante sino que juega un papel de gran importancia para frenar a las autoridades en su intentona ante futuros ataques, pero no acaba ahí. Esta es también nuestra postura ante los diálogos, foros y demás eventos que tengan como finalidad frenar los ataques a nuestras condiciones de estudio. Pero por más diálogos que se entablen con las autoridades la única forma real de que estos se vean transformados en hechos concretos y dejen de ser solo promesas es mediante la movilización. Si los diálogos fueran un medio real para evitar el deterioro de nuestras condiciones de estudio, las condiciones en las que se encuentra nuestra facultad fueran otras, ya que no han sido pocas las veces que nos hemos acercado al director para comentar lo deplorable en que estas se encuentran.
Nuestras tareas
El próximo jueves 26 de agosto se desarrollara el segundo dialogo con el director de la FCPyS a la una de la tarde en el auditorio Ricardo Flores Magón de la Facultad, la expectativa, una nueva promesa. Como cualquier político burgués Castañeda nos prometerá las perlas de la virgen sin decirnos ni una sola de las formas en las que estas se concretaran pues para el solo serán eso, promesas. Aunque esto sea así la asistencia es importante pues eso nos permitirá mostrarle que para nosotros la carencia y decadencia de nuestras condiciones de estudio son una realidad.
Desde el CEDEP creemos que la mejor forma de que se solucionen nuestros problemas como estudiantes es mediante la organización y la movilización junto con los trabajadores. Las condiciones de estudio y las condiciones laborales no son dos cosas ajenas a los estudiantes. Hoy somos estudiantes, pero tarde o temprano seremos trabajadores. Lo que hoy le sea arrebatado a la clase trabajadora como jornadas de 8 horas, serán ataques que viviremos los estudiantes cuando entremos al mercado laboral. Ante ello es indispensable que como una sola comunidad (estudiantes, trabajadores y profesores) impulsemos un Pliego Petitorio conjunto donde las demandas de todos los sectores de la comunidad se vean reflejados.
Es cierto que los estudiantes somos la gran mayoría de la comunidad, negarlo sería absurdo, pero igual de absurdo es creer que nuestras condiciones de estudio pueden mejorar separadas de la mejora de las condiciones laborales de profesores y trabajadores. Si no se aseguran mejores condiciones laborales para trabajadores simplemente las instalaciones, y por ende nuestras condiciones, no mejoraran. Podremos como estudiantes arrancarle a las autoridades concesiones en el terreno académico, pero si nuestros profesores tienen que buscar más de una alternativa para completar el gasto de casa, entonces de poco servirá y tarde o temprano será una barrera para nuestro desarrollo como estudiantes. Ante ello es indispensable que impulsemos un Pliego Petitorio conjunto entre estudiantes, profesores y trabajadores.
El pliego petitorio debe ser un fiel reflejo de las demandas de todos los sectores de la comunidad de nuestra facultad. Es por ello que es indispensable que este sea producto de un debate de los diversos sectores mediante asambleas en las cuales podamos nutrir las propuestas. Ello permitirá que la unidad de los tres sectores se vean beneficiados de los resultados de la movilización, además de que no somos sectores enemigos ni ajenos unos de otros sino el blanco de los ataques de las autoridades universitarias.
De ninguna manera la situación en la Facultad es un hecho aislado de la universidad. Por el contrario es un reflejo de las contradicciones que en ella se desarrollan. Es indispensable que saquemos la lucha de la facultad de los límites del espacio geográfico. No somos pues, los únicos que nos vemos ante condiciones degradadas. La vinculación con las luchas de otras facultades se vuelve indispensable para garantizar que nuestras demandas sean satisfechas. La organización de brigadas, mítines y movilizaciones a otras facultades es necesario para que fuera de nuestras instalaciones más compañeros conozcan en qué condiciones se encuentra nuestra facultad que como hemos dicho no es una excepción.
Sin duda lo que pasa en nuestra facultad es el resultado de un país en crisis. Los problemas de la facultad son solo un reflejo de la situación nacional e internacional. El problema fundamental es el de un sistema que es incapaz de ofrecer una alternativa a la juventud: el capitalismo. Hemos visto que en las últimas fechas nuestro rector, José Narro Robles, ha salido en los medios de comunicación para combatir la política que el espurio de Calderón ha implementado, pero como dice el dicho “Nadie es profeta en su tierra”. Mientras este sale escandalizado por los números de jóvenes sin educación y sin empleo, mal llamados nini´s, dentro de la universidad se aniquilan las conquistas laborales y académicas. La lucha por la mejora de condiciones dentro de nuestra facultad y nuestra universidad no es más que la lucha por la transformación socialista de la sociedad.
¡Todos al dialogo el próximo 26 de agosto a la 1 pm en el Flores Magón!
¡A impulsar un Pliego Petitorio entre trabajadores, profesores y estudiantes!
¡Movilización para obtener solución!
¡Unidos y organizados, Venceremos!
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