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La Huelga en la UNAM de 1999: Tareas pendientes
Hace 11 años estallaba en la UNAM un movimiento de huelga en defensa de la universidad pública y gratuita. Este movimiento que se extendió por más de 9 meses logro su principal objetivo, la defensa de la educación pública, en contra de los planes que el gobierno federal, la burguesía y rectoría habían construido para la máxima casa de estudios. Pero hoy día aun quedan tareas pendientes en la defensa de la educación para los hijos de los trabajadores.
El pase reglamentado
En 1997 el Consejo Universitario aprueba una reforma en la que se estipula el cierre de dos de los cuatro turnos del CCH, con lo cual, se reduce la matricula universitaria y se le cierran las puertas de la educación pública a miles de jóvenes que tienen que trabajar y que no pueden asistir a clases en los dos turnos tradicionales. Por otro lado el antiguo sistema de los Colegios de Ciencias y Humanidades permitía que cientos de trabajadores de las zonas cercanas a estos planteles accedieran a un bachillerato de calidad y poder así terminar su bachillerato.
Otro golpe que se da a la educación pública es la sustitución del pase automático por el pase reglamentado, que aunque pareciera lo mismo, en realidad esconde la reducción de la matrícula de varias carreras, con lo cual, menos estudiantes egresados del bachillerato universitario acceden a la carrera de sus preferencia y esto sin hablar de los miles de estudiantes externos que realizan año tras año el examen de ingreso a la UNAM , a los cuales se les cierran aun más las puertas a la educación superior. El problema de la reducción de la matricula representa el empeño de la burguesía para que cada vez sean menos los hijos de los trabajadores que puedan asistir a la universidad, en la actualidad el gobierno observa a la educación como un negocio y no como un derecho legitimo de los jóvenes, la lógica de la burguesía y el Estado es: “por que invertir en la preparación profesional de los jóvenes si en poco tiempo se convertirán en un gran ejercito de desempleados”. Por lo tanto no consideran necesario destinar mayor presupuesto que permita la apertura de nuevos planteles que impartan educación con los mismos niveles de la UNAM y el IPN y es la reducción del presupuesto el pretexto que las autoridades universitarias utilizan para recortar los lugares dentro de las escuelas publicas; ante esto es necesario dejar en claro que el presupuesto sin duda es una parte fundamental para elevar la calidad educativa y la matricula, para dotar a los estudiantes y profesores de las herramientas necesarias para el aprendizaje además para dotar de un salario digno a los trabajadores y académicos de las universidades, por lo que la lucha por el aumento a la matricula estudiantil implica la lucha por un presupuesto que cubra las necesidades de educación de todos los jóvenes hijos de trabajadores y campesinos.
La “democracia” en la universidad.
Uno de los hechos más escandalosos dentro de la Universidad es sin duda la elección de las autoridades universitarias. Mientras el Rector José Narro habla de refundar la república, nada dice sobre la forma en que se eligen a los directores de escuelas y facultades, ni mucho menos del proceso de elección del propio rector de la Universidad. Este ha sido, y es, una de las demandas que el movimiento estudiantil ha levantado durante ya varias décadas. La organización burocrática de la Universidad tiene la función de perpetuar los intereses de los grupos de poder universitarios que a su vez representan intereses de la burguesía o el del gobierno federal dentro de la UNAM. Es la Junta de Gobierno, que está conformada por lo que ellos mismos llaman “universitarios destacados” que son electos por la misma instancia sin intervención alguna de la comunidad universitaria, quien elige al rector. Es aquí donde las principales políticas, porque sí también en la universidad hay política, de la universidad se llevan a cabo.
Por debajo de la Junta de Gobierno de la Universidad se encuentra en Consejo Universitario compuesto por representantes de los diversos sectores universitarios (académicos, estudiantes, autoridades y trabajadores) y que se ha presentado como un órgano democrático y plural, pero que en realidad está muy lejos de serlo. Hoy día vemos como el discurso democrático del rector se convierte solo en demagogia, mientras se habla de la elección democrática de los Consejeros Estudiantiles para el Consejo Universitario estos son impuestos para la completa fidelidad hacia el rector. El ejemplo más claro de ello es el caso de la Facultad de Economía donde el año pasado se llevaron a cabo elecciones de los consejeros estudiantiles de forma fraudulenta y donde al final se impuso de forma antidemocrática a los consejeros que apoyen sin ningún cuestionamiento las medidas impulsadas por el rector en CU o por el director dentro de la Facultad.
En las condiciones actuales debemos de impulsar la participación activa de todos los sectores en cada centro de estudio en la toma de decisiones y por medio de la movilización modificar la estructura organizativa de la Universidad de manera que sea representativa realmente de las necesidades de la comunidad. Esto solo lo lograremos si nos mantenemos organizados de manera permanente en nuestras escuelas y teniendo un vinculo estrecho con los trabajadores, el otro sector mayoritario de la universidad.
El examen único y el CENEVAL.
El Centro Nacional de Evaluación surge como una manera de “seleccionar” a los estudiantes que ingresarán a la educación media superior, aunque en realidad nadie conoce bien a bien los mecanismos de selección de los estudiantes. En realidad, el examen del CENEVAL impide que miles de jóvenes continúen sus estudios en alguna institución de educación pública de calidad. Cabe señalar que dicho examen es solo una escusa para negar el lugar a los hijos de los trabajadores, quienes reciben un Certificado que como su nombre lo indica los certifica de haber adquirido los conocimientos necesarios para continuar con sus estudios en el nivel superior.
Con el examen único, la burguesía cierra las puertas de una educación profesional a los hijos de los trabajadores, el objetivo de la burguesía es que la mayoría de los estudiantes, que somos hijos de la clase trabajadora recibamos una educación técnica elemental para operar la maquinaria de las fábricas, o para prestar servicios a la burguesía; el examen único no coloca a los estudiantes en las universidades de acuerdo a su excelencia, es más bien un mecanismo para dejar sin estudios a los miles de jóvenes que año con año son arrojados al mercado laboral en un empleo mal pagado, sin prestaciones y a la suerte de la explotación capitalista.
De forma mentirosa se dice que dicha evaluación es solo para evaluar los conocimientos del alumno, que como decíamos antes se le ha entregado un certificado de ello, siendo este el “único” criterio para su entrada o no al nivel superior. Lo escandaloso del asunto es que por dicha evaluación las autoridades universitarias erogan recursos importantes que podrían ser usados para la investigación y desarrollo de infraestructura. Es decir la universidad paga a un privado para que haga exámenes de “evaluación” y con criterios poco claros diga quién puede o no entrar a la Universidad aun cuando todos estén certificados por la SEP para entrar al nivel superior.
La “gratuidad” de la educación.
Gracias a la lucha de 1999, las cuotas en la universidad permanecen en 20 centavos para la inscripción, sin embargo esto representa sólo el ingreso formal a la universidad, y no se toma en cuenta en primer lugar el costo del examen, que va de los $200 para el bachillerato y $300 para la licenciatura, además de los cobros por copias, impresiones y otro tipo de materiales, con lo cual, el costo cotidiano de un estudiante se incrementa, agregándole el costo en transporte y comida, por lo tanto, los veinte centavos de inscripción no son garantía de la gratuidad de la educación.
El Estado tiene la obligación de dotar de elementos a los jóvenes para un mejor rendimiento académico, como comedores y transporte publico gratuito, son millones los casos de estudiantes que tiene que trabajar para costear sus estudios, eso significa una baja de su nivel académico asociado a esto el desgaste mental y físico que significa. Ahora la SEP nos sale con el discurso de eliminar la comida chatarra de las escuelas, pero cuantos de nosotros posee un ingreso económico que signifique poder alimentarnos correctamente, miles de estudiantes nos tenemos que alimentar con menús no muy nutritivos no por gusto sino por que es para lo que nos alcanza.
Como hemos mencionado, las tareas que quedan pendientes son muchas, y ha quedado demostrado que la burguesía continuara los ataques a los trabajadores y los estudiantes, por lo tanto, la defensa por parte de las generaciones que en 1999 defendieron a la Universidad no debe quedar como un mero recuerdo melancólico, sino como una experiencia para el movimiento estudiantil, el cual no tiene otra alternativa sino enfrenta la lucha hombro con hombro junto con el movimiento obrero, bajo un programa que no busque solamente reivindicaciones educativas, sino la transformación de la sociedad, que es la única manera en la que terminarán los embates de la burguesía. Por eso en el CEDEP luchamos por:
- Una educación pública gratuita, científica y democrática.
- Una educación racional, objetiva y laica. Separación total de la educación y la Iglesia.
- Que un porcentaje del dinero que se destina al pago de la deuda externa sea invertido en educación. Gasto mínimo del 8% del PIB en educación.
- Un aumento del presupuesto a la investigación hasta un 3% del PIB.
- Una educación pública obligatoria, desde 0 hasta los 18 años.
- La creación de un sistema de Escuelas infantiles públicas para proporcionar educación gratuita a todos los niños de 0 a 3 años.
- Un plan de creación de 1 millón de plazas en la educación para los adultos. Por combatir y erradicar el analfabetismo.
- No a la saturación de las aulas. Por un plan de creación de 6 millones de plazas nuevas.
- Reducción del número de alumnos por aula hasta un máximo de 25.
- Sistema de becas para los estudiantes hijos de trabajadores, con un monto igual al salario mínimo y otorgamiento sin discriminación por razón de edad, sexo, raza. etc.
- Gratuidad del transporte, material escolar y comedores para los hijos de los trabajadores.
- La creación de casas-residencia para estudiantes fuera de su lugar de origen, a cargo del presupuesto federal, dignas y con todas las condiciones y medios.
- Apoyo especial (promoción, oportunidad de ingreso, becas, residencia, etc.) a los jóvenes indígenas para realizar estudios en los Centros Universitarios en todas las áreas (Cultura, Arte y Ciencias).
- El equipamiento del 100% de los centros de estudio con aulas, talleres, laboratorios, bibliotecas, salas de cómputo, auditorio, gimnasio, etc.
- Un fondo especial para la enseñanza técnica. Por un plan de inversiones cada seis años para la renovación y ampliación de la infraestructura.
- Un Servicio Social donde no se nos utilice como mano de obra barata. Por la existencia de prácticas en empresas, controladas por estudiantes, profesores libres de horario de clase, comités de empresa y sindicatos obreros, pagándose el 100% de salario mínimo diario.
- El pase automático a la Universidad y a toda enseñanza Superior. Rechazo a los exámenes de selección y departamentales. Contra la privatización de la educación. No a las cuotas. Contra la reducción de la matrícula.
- La democratización de la enseñanza. Representación paritaria de los alumnos en todos los órganos de gobierno y Consejo (Generales. Técnicos, Académicos, etc.). La no intervención de las autoridades en los procesos de elección de los representantes estudiantiles.
- La creación de Consejos Escolares a nivel local, estatal y nacional con representación paritaria y elección democrática de los representantes.
- Los plenos derechos democráticos de los estudiantes. Derecho a huelga, asamblea y reunión en horas de clase y a la constitución de instancias de delegados por carreras, departamentos, consejos de representantes en las Escuelas donde no los exista.
- Proporcionar a la organización estudiantil locales bien dotados para realizar sus actividades.
- La creación de una Carta de Derechos y Deberes estudiantiles, general para todos los niveles educativos y de aplicación en todos los centros del país.
- Erradicación de todo tipo de cuerpos represivos y de control.
- Contra todo tipo de discriminación por razones económicas, raza, religión, sexo o nacionalidad.
- El derecho de todo estudiante a recibir educación en la lengua de su comunidad.
- Por un puesto de trabajo digno al acabar los estudios o un subsidio de desempleo, a cargo del gobierno, mientras se consigue ocupación.
- Nacionalización de la Banca, la Tierra y las grandes compañías constructoras, sin indemnización y puestas bajo control de los obreros, como única posibilidad de llevar a cabo una campaña urgente de creación de nuevos puestos escolares, escuelas infantiles, de educación básica, media superior y superior para satisfacer las necesidades reales.
- Libertad a los presos políticos.
Es necesaria una organización de lucha consecuente y permanente, en el sentido de luchar no sólo cuando se presenten claramente los ataques de la burguesía, sino que luche por la transformación socialista de la sociedad; con un programa claro y con métodos de lucha correctos, rechazando cualquier actividad aislada y ultraizquierdista; el movimiento estudiantil solo tiene una alternativa de triunfo bajo estas premisas, de lo contrario, esta condenado a la derrota.
Compañero estudiante, compañero trabajador desde el Comité Estudiantil en Defensa de la Educación Pública creemos que la única salida es la organización consiente de los explotados por la transformación de la sociedad. Discute con nosotros e intégrate al CEDEP.
¡Obreros y estudiantes, unidos y adelante!
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