A pesar del discurso de la burguesía sobre la esperada recuperación de la economía a nivel internacional, lo cierto es que la crisis capitalista continúa. Los costos, por supuesto, no son para los grandes capitalistas que han seguido incrementando sus ganancias, gracias al rescate de los gobiernos nacionales que han destinado exorbitantes cantidades de dinero público a costa de recortes en el gasto social. Con lo cual, se han profundizado los ataques los derechos y conquistas sociales de los jóvenes y los trabajadores que están enfrentando reducciones salariales, contrarreformas laborales y despidos masivos.